En marzo, mes dedicado a los padres, nos adentramos en la historia de un papá motero y su hija, quienes comparten una conexión especial forjada a través de su pasión por las motos.

– Revista Motera: ¿Cómo nació tu pasión por las motos?
– Enrique: Lo mío fue una vocación tardía. Tengo carnet de moto desde el 28 de diciembre del 2016. A pesar de que siempre me gustaron las motos, siempre me daba un poco de respeto este “mundillo” y en mi familia todos mis hermanos tenían moto, y yo nunca había pilotado.
Y, en una época que tuve mucho tiempo para pensar, pensé ¿y si me saco el carnet de moto? Todo al revés de lo habitual.
Actualmente llevo casi 100.000km. encima de la moto.

– R.M.: ¿Qué fue lo que te motivó a empezar a asistir a concentraciones moteras?
– Enrique: La curiosidad y el compartir momentos y conversaciones con compañeros moteros.
– R.M.: Eres fundador y directivo de “Grupo Motero 4 Amigos”, ¿qué te llevó a crear este grupo motero?
– Enrique: El Grupo Motero 4 Amigos nace en el año 2017 por la inquietud de 4 amigos moteros en querer ofrecer eventos públicos de carácter gratuito y participar de forma altruista en los diferentes eventos allá donde nos necesiten.
Creado en Valladares (Vigo) e inscrito y registrado con CIF. en la Xunta de Galicia como “Asociación Cultural Grupo Motero 4 Amigos”, la idea surge de montar un grupo motero sin ánimo de lucro y sin intereses personales dentro del colectivo motero.
La esencia del grupo y nuestra forma de operar, consiste en ofrecer apoyo a otros motoclubs y a diferentes instituciones y asociaciones tanto cívicas como deportivas.
– R.M.: Tu familia participa en la concentración que organizan, pero es tu hija pequeña quien muestra una especial pasión por las motos. ¿Recuerdas a qué edad comenzó a interesarse por ellas y cómo fue tu reacción al descubrir su entusiasmo?

Enrique: La pasión por las motos viene ya de años atrás. En casa creo que no había carrera que no se viese en la TV fuera la hora que fuese.
A parte de eso, a mi pequeña siempre le gustaba el tema de los “audiovisuales” donde ya es toda una “Profesional Titulada”: reportajes fotográficos, vídeos, montajes de imágenes, sonido, etc…
Y viendo algún reportaje de otras concentras, un día se ofreció para realizar esas fantásticas fotografías y vídeos. Evidentemente, como padre de una muy buena aficionada y entusiasta de las motos, que te voy a decir…muy orgulloso de ello.
R.M.: ¿Recuerdas alguna anécdota especial de sus primeros pasos en este ambiente?
Enrique: Pues claro que sí, sólo ver su cara de felicidad cuando al salir del instituto y ver que no había coche y sí estaba la moto, su casco, guantes, chaqueta, etc…, esperando. Eso no tiene precio.
Y ya no te digo cuando llegas de una ruta “padre-hija”, ver ese rostro de felicidad no tiene precio.
Otro detalle simpático fue cuando la llevé a su primer reportaje fotográfico de nuestra Xuntanza montada en la moto del revés. Las prácticas fueron de lo más simpático y con algún mareo que otro de por medio; el mundo al revés.
R.M.: ¿Hay algún momento o experiencia que hayáis compartido juntos y que te haya marcado profundamente?
Enrique: A ver, cuando sales a rodar, en mi caso, vamos comunicados con interfonos, y, en algunos eventos como la Papanoelada Motera de Vigo organizada por Moto Club Galicia, me acompaña en la labor de seguridad y guarda del evento.
Ver el grado de implicación y soltura a la hora de manejarse con el tráfico colapsado de Vigo dando indicaciones y alternativas a los conductores atrapados…. como si de un agente se tratara….ja, ja, ja, ja.
R.M.: ¿Qué valores crees que le has transmitido a través de esta afición?

Enrique: Respeto a todos por igual, compañerismo, educación y mucho sentido, que cuando sales a rodar, piensa que siempre hay que volver…que siempre hay alguien esperándote en casa.
R.M.: ¿Cómo es su colaboración en “Grupo Motero 4 Amigos”? ¿Qué papel desempeña?
Enrique: Es la que nos gestiona las redes sociales y la fotógrafa “oficial” del evento.
R.M.: ¿Qué moto tienes?
Enrique: Una Honda Deauville 700cc. No es la moto más rápida del mundo, pero sí es muy cómoda y fiable para rutear y de vez en cuando hacerte una buena kilometrada.
R.M.: ¿Ella tiene moto propia?
Enrique: No, todavía no. Hace poco que sacó el carnet de coche. Pero creo, que en alguna de esas conversaciones padre-hija, ha dejado entrever que por ahí van los tiros.
R.M.: ¿Qué consejo darías a otros padres que quieran compartir su pasión con sus hijos?
Enrique: Que se sientan muy orgullosos de compartir afición: sean las motos, fotografía, montaña o pesca; da igual la afición que sea. Sin duda ello refuerza la relación familiar.
La Revista Motera expresa su agradecimiento a Enrique y Paula Abalde por haber compartido sus valiosas experiencias con nuestros lectores en este artículo.







